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Editado por en Feb 28, 2018 en Actualidad, Opinión, Provincia, Segovia

Alfonso Reguera, ¿incompetente o tramposo? (por Luis Peñalosa)

Alfonso Reguera, ¿incompetente o tramposo? (por Luis Peñalosa)

Recientemente, el concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Segovia ha denunciado ante la opinión pública varios casos de grave dejación de sus obligaciones por parte del concejal de Urbanismo, Alfonso Reguera. Se trata de la caducidad de expedientes por infracciones urbanísticas, en terrenos rústicos protegidos, especialmente significativos.

La reacción del concejal, en lugar de pedir disculpas por su falta de control del negociado cuya responsabilidad ostenta, ha sido optar por la huida hacia delante, echando las patas por alto y acusando a los demás, no se sabe de qué. Aunque es evidente que, en el mejor de los casos, ha demostrado una evidente incapacidad para gestionar eficazmente su departamento municipal, con graves perjuicios para el medio natural de nuestra ciudad.

Por una parte, permitió que caducase una infracción en la que se vio implicado nada menos que su predecesor en el cargo de concejal de Urbanismo, y recientemente ha posibilitado la permanencia de dos edificaciones ilegales en una huerta de san Marcos, mientras negociaba con el infractor la adquisición de unos terrenos próximos a la Iglesia de la Vera Cruz. ¿Casualidades? No estaría de más que diera alguna explicación al respecto, en lugar de acusar a los demás de oscuras intenciones electoralistas y de amenazar, en plan chantajista, con acciones judiciales. A lo mejor es él el que tiene que explicarle al Fiscal cómo se ha llegado a esta situación de daño al medio ambiente. El colmo de sus absurdas declaraciones es que manifiesta que los volúmenes de estas últimas construcciones son correctos. ¿Es que se le ha ido la olla, o quiere confundir a alguien?

Este último expediente, como ya ha explicado el concejal de Izquierda Unida, es un cúmulo de despropósitos, con sucesivos parones y reaperturas, incomprensibles si no existía una intención expresa de permitir su caducidad, y en el que se habla de actuaciones de “buena fe” por parte del Ayuntamiento, defraudada por el infractor. ¡Qué tufillo a compadreo!

Reguera no puede desentenderse de este asunto, porque yo, personalmente, se lo he estado recordando en cada ocasión que tenía durante los últimos años en el Ayuntamiento. Se libró de ser recusado por la Corporación, gracias al trapicheo con Ciudadanos, pero tendrá que dar muchas explicaciones sobre su gestión urbanística poco transparente.

Según he oído, últimamente, el exalcalde Arahuetes manifestaba que su dimisión fue una estrategia para cortar el paso a Alfonso Reguera a la alcaldía. Tal vez la alcaldesa debería desmarcarse de los trapicheos de su concejal de Urbanismo, antes de contaminarse ella misma, si tiene decidido continuar al frente del Ayuntamiento. A mi juicio, Reguera tiene más motivos (pero, a lo mejor, menos dignidad) que su antecesor, Juan Cruz Aragoneses, para dimitir de su cargo.

Luis Peñalosa, miembro de la colegiada provincial de Izquierda Unida Segovia