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Editado por en Jun 28, 2018 en Actualidad, Provincia, Segovia

Izquierda Unida considera que la dimisión de Reguera llega tarde

Izquierda Unida considera que la dimisión de Reguera llega tarde

La organización critica la tibieza de la alcaldesa ante los hechos

Estábamos ante una situación insostenible e inevitable. El señor Reguera tenía que haber dimitido en cuanto reconoció los hechos que denunció el policía. No había ninguna justificación para que la alcaldesa le mantuviera en su cargo. No se trató de una conversación subida de tono, como remarcó la propia alcaldesa, ni de un incidente menor, como ha apuntado Alfonso Reguera en su carta de renuncia. Se trata de un asunto de una gravedad suficiente como para dimitir al momento. Las instituciones democráticas no pueden contar con representantes que cometan tropelías como esta. Los cargos públicos deben tener un comportamiento ejemplar, y los segovianos no se merecen representantes que exhiban estas actitudes.

Cabe recordar que, además de policía, el funcionario afectado forma parte de la junta de personal. De hecho, el conflicto ha tenido lugar tras las reivindicaciones por parte de la policía local para mejorar sus condiciones laborales. Es preocupante que una alcaldesa que se considera socialista no cesara inmediatamente a un edil que amenaza a un representante de los trabajadores. Esta actitud tibia de Clara Luquero ante hechos tan graves es inadmisible.

Luquero, el pasado lunes./ N. Llorente (El Adelantado)

Desde IU se ha pedido la dimisión del ex teniente de alcalde en varias ocasiones por su gestión en Urbanismo y por permitir que prescribieran dos infracciones graves, una cometida por el ex concejal del PSOE Juan Cruz Aragoneses y otra por un cargo público del PP, por lo que no estamos de acuerdo con esa gran gestión de la que habla la alcaldesa. En este caso, Regura se va por un comportamiento totalmente impropio de un representante de la ciudadanía

Por desgracia, esta no ha sido la primera salida de tono por parte del concejal, pero este caso ha sido la gota que ha colmado el vaso, y ha traspasado todas las líneas rojas para un representante público. Como teniente de alcalde, tenía que haber dado ejemplo hacia la ciudadanía, y mantenerse en el cargo no era una opción después de haber amenazado en público a un policía local de servicio. En política nadie es insustituible o imprescindible.