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Posted by on Mar 3, 2019 in Actualidad

Palmira San Juan (por Ángel Galindo)

Palmira San Juan (por Ángel Galindo)


Intervención del portavoz del grupo municipal de IU Segovia durante el dictamen sobre la distinción para denominar una de las calles aledañas a la antigua prisión provincial como “Pasaje Palmira «Amor» San Juan”.

Hoy aprobamos que una calle aledaña a la Cárcel-Centro de Creación lleve el nombre de Palmira San Juan. Palmira estuvo encerrada entre los muros de la antigua Prisión Central de Mujeres durante 8 años, y participó en la huelga de hambre que las reclusas llevaron a cabo en 1949, en protesta por las condiciones inhumanas en las que se encontraban. Por ello fueron castigadas severamente, pero con este pulso ante las autoridades penitenciarias, las presas defendieron su dignidad y su identidad como reclusas políticas.

La idea de que una calle colindante con la Cárcel lleve el nombre de una expresa surge de CCOO. Con este homenaje se quiere reconocer a todas las mujeres que sufrieron cautividad en esta prisión por defender la libertad. A aquellas personas les debemos los derechos y libertades que hoy disfrutamos. Pero además, si me lo permiten, como portavoz de IU, tengo que decir que sentimos una gran emoción por este reconocimiento, ya que tuvimos la suerte de tener a Palmira como compañera.

Yo no pude conocer personalmente a Palmira. Por ello, he pedido a mis compañeros que me escribieran algo sobre ella. Comparto algunas reseñas:

“Yo a Palmira la conocí en nuestras campañas y otras actividades, siempre currando en lo que fuera, con las ideas firmes y claras y rebosando cordialidad y amabilidad. Ni un átomo de rencor hacia sus verdugos, a pesar de todo lo que pasó por defender sus principios.”

“Todos los años participaba en la fiesta del PCE en los trabajos en el pabellón del PCE de Segovia. Para Palmira la fiesta era un reencuentro anual con sus compañeras con las que compartió su estancia en la cárcel de Segovia.”

“Participaba activamente en las reuniones del PCE, y posteriormente en las reuniones de IU. Subir cuatro pisos con más de ochenta años para una reunión del partido nos dejaba impresionados, y demostraba su compromiso.”

“Si pienso en Palmira, lo que me viene a la cabeza es su sonrisa. Siempre tenía una sonrisa para todos. Recuerdo su pasión por aquellos jóvenes comunistas que estaban en su adolescencia política y escuchaban las historias que ella contaba boquiabiertos. Nunca tuvo odio, siempre sonrió. Era una buena mujer.”

“Palmira entró muy joven en prisión con su madre. Se las llevaron en la guerra al no encontrar ni a su padre ni a su hermano. Después, la cárcel de Segovia. Allí se enamoró de su marido, otro preso político. Les habían mandado pintar el área de la prisión de mujeres. Se vieron y… ¡flechazo! Se mandaban cartas.”

“Todo esto me lo contaba mientras metíamos propaganda en sobres alrededor de una mesa grande. En una de las numerosas campañas municipales en las que colaboró, llena de entusiasmo por sus ideales. Un entusiasmo que no le faltó a lo largo de su vida, llena de injusticias y tragedias derivadas del golpe militar y la guerra civil.”

“Me parecía asombroso que no guardara rencor, por eso era tan alegre y se mantuvo con la ilusión de una jovencita hasta el final. Para mí fue una estupenda compañera, amiga y de su actitud ante la vida aprendí mucho.”